sábado, 10 de julio de 2010

Una mirada superficial a Yersinia pestis

Dice la OMS sobre la "peste":
La peste es una zoonosis que circula sobre todo entre animales pequeños y sus pulgas, pero la bacteria que la causa (Yersinia pestis) también puede infectar al ser humano. Su transmisión entre los animales y el ser humano se hace por la picadura de pulgas infectadas, contacto directo e inhalación o, más raramente, ingestión de materiales infecciosos. La peste humana puede ser muy grave, con una tasa de letalidad del 30% al 60% si no se trata.

Habitualmente por "La peste" entendemos directamente la enfermedad causada por Yersinia pestis , La peste negra o bubónica.
Esa terrible enfermedad provocada por una enterobacteria gram negativa, con capacidad zoonótica, es decir, con capacidad de pasar de invertebrados a vertebrados y de transmitirse entre los distintos vertebrados.
En mayor o menor medida todos conocemos la existencia de esta enfermedad no en vano se llevó por delante a casi la mitad de la población mundial durante la edad media.
Y. pestis biovar mediaevalis es: glicerol positiva, arabinosa positiva y nitrato negativa


La bacteria se encuentra habitualmente en los roedores, pero tiene gran facilidad para pasar a humanos a través de las pulgas. Así Y. pestis. siempre tiene algún objetivo disponible cuando ha arrasado a las poblaciones de ratas.

Dentro del pobre humano, Y. pestis. circula habitualmente por la sangre hasta llegar a los nódulos linfáticos, donde se dedica a aumentar su número. Estableciendo allí su cuartel general, después se extenderá hasta producir septicemia y con ello la muerte del enfermo.

Pero veamos esto desde una perspectiva militar-friki para entender mejor el gran éxito de esta bacteria.

Las preparación de la batalla comienza en las cloacas y en las zonas donde se acumulan los roedores, allí a la sombra, Y. pestis comienza su rearme militar, dividiéndose e infectando a todas las ratas, la forma más fácil de pasar de una rata a otra es por medio de pulgas.


Y. pestis, como la genial, carismática y malísima bacteria que es, no trata mucho mejor a su aliada y vector, la pulga. Más bien digamos que la hace sufrir de forma especial.
Una vez que las ratas empiezan a ser pocas, las pulgas tienen que buscar nuevos lugares donde alimentarse, o mejor dicho, dónde tratar de alimentarse. Y es que en este punto nuestra terrible amiga ha activado unos genes llamados hms.
Estos genes no funcionan a temperaturas superiores a 25ºC, han evolucionado para activarse dentro de seres de "sangre fría". Cuando lo hacen vuelven a la bacteria hidrofóbica y la capacitan para desarrollar su propio biofilm. Así pues comienzan a dividirse dentro del intestino de la pulga, creando nódulos y bloqueando la salida y la entrada al mismo.

Claro la pobre pulga, cada vez tiene más y más hambre, pero por más sangre que chupa la cosa no mejora, y esque no le llega al intestino, lo único que hace es ayudar a Yersinia a extenderse.

El hambre y la falta de roedores llevan a la pulga a alimentarse de humanos, transmitendo la bacteria al torrente sanguíneo. Para sobrevivir dentro de un lugar tan hostil como el cuerpo humano Y. pestis cuenta con gran número de poderosas armas. Pero sin duda una de las primeras ventajas que obtiene es su actitud táctica de empezar por infectar los nódulos linfáticos.

Los nódulos linfáticos son los cuarteles militares del cuerpo humano, allí nuestras defensas reciben instrucción y entrenamiento intensivo. Así que al invadir directamente dichos lugares Y. pestis prácticamente inutiliza nuestro sistema defensivo. Claro que no es fácil invadir un cuartel militar. En este caso lo hace secretando una especie de "moco" que la protege del ataque de nuestras defensas. Dicho de otra forma más correcta, evitan la fagocitosis.

Una vez que se han hecho fuertes en los nódulos linfáticos, comienzan un terrible ataque químico, produciendo un veneno. Una exotoxina llamada: toxina murina. Esta exotoxina inhibe el transporte electrónico mitocondrial, inutilizando la respiración celular. Lo cual deja al humano invadido, sin defensas y sin fuerzas. El efecto de la toxina murina es muy similar al del arsénico.

Después de horas dentro de los nódulos linfáticos Yersinia pestis no tiene más sitio para dividirse, así que finalmente estos revientan, liberando a la bacteria al torrente sanguíneo provocando septicemia, gangrena, manchas negras en la piel, delirio, fallo multisistémico, y con ello la inevitable muerte.
Y. pestis biovar orientalis es: glicerol negativa, arabinosa positiva, y nitrato positiva

En resumen:

La eficacia tan brutal de Yersinia pestis viene dada por su capacidad de invadir a distintos organismos, su adaptación para evitar la fagocitosis y la gran virulencia de sus diferentes toxinas.
Centrarse entre varios recursos asegura que siempre habrá alguno distinto disponible, en el caso de Y. pestis le permitió extenderse rápidamente entre distintas especies y expandirse casi sin control . La especialización en un sólo recurso termina siendo un callejón evolutivo sin salida, ya que la desaparición de uno implica la inevitable caída del otro.

Aunque como todo en la vida, esto no siempre es así. En este caso quizás si en lugar de roedores, chinches y humanos... Nuestra querida bacteria hubiese centrado su existencia en los caballitos de mar, habría pasado desapercibida sin pena ni gloria. Y ahora no sería una "enfermedad cuasi-erradicada".

Anexo-(Alerta-pseudociencia-ficción).

Y ahora quizás alguno esté pensando lo mismo que yo... Vampiros, edad media, plagas, pulgas y genes hms.

Y la respuesta es si ! Los vampiros, desde condes carismáticos, a jóvenes pálidos y tristones... fueron durante la edad media vectores de transmisión de la peste negra. Y es que para Yesinia pestis, un vampiro no era más que una enorme pulga de sangre fría. Su modus operandi era el mismo que en las susodichas. Llegar al los intestinos a través de la sangre ingerida por el vampiro, y una vez allí formar una colonia-tapón para evitar que el pobre Vampiro hiciera la digestión. Lo cual le produciría un terrible estreñimiento, vómitos y anorexia. Debilitando al vampiro hasta llevarle a su inevitable segunda muerte. No se descarta que la causa de la extinción de los hijos de Caín se deba a la genial Yersinia pestis.

Habría que pedir ayuda a algún taxonomista para demostrar lo que muchos ya sospechábamos.... Y es que los vampiros de crepúsculo no pueden venir de los antiguos vampiros medievales. Debe ser hematofagia y palidez por convergencia evolutiva. Pero es algo que por ahora quedará en hipótesis.

Y. pestis biovar antiqua es: glicerol positiva, arabinosa positiva, y nitrato positiva. Mientras que Y. pestis biovar Microtus es: glicerol positiva, arabinosa negativa, y nitrato negativa.

Fuentes:
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs267/es/index.html
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-561478
http://es.wikipedia.org/wiki/Yersinia_pestis
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15262951

1 comentario:

  1. Muy curioso lo de los genes hms y lo del sistema para evitar la fagocitosis. Seguro que los caballitos de mar tienen también enfermedades horribles, como cualquier organismo, pero para nosotros pasan sin pena ni gloria.

    ResponderEliminar